- CCXVIII - Al duque de Alba Señor, mientra el valor que en vos contemplo, el ánimo, el saber, alabar quiero, con el bajo decir, torpe y grosero, del alto desear la furia templo. Vuestras obras serán, pues, vuestro ejemplo; vos vuestro coronista verdadero; vuestra virtud será el más cierto Homero que a la inmortalidad os abre el templo. No dejaréis, señor, ser alabado; mas al principio que lleváis tan alto dad en lo por venir alegre efeto: que si el triunfo del mundo es pobre y falto, si corresponde mal con tal sujeto, allá os le tiene el cielo aparejado.