- LXXXIX - Como teniendo en tierra bien echadas las raíces un árbol se sostiene, y como del humor que de ellas tiene las ramas son criadas y guardadas; como si le serán todas cortadas, no por eso se seca o se detiene, antes torna a brotar y a mostrar viene otras en su lugar luego criadas; así de mi esperar siendo cortado, por la mano cruel de algún desvío, con las ramas el fruto deseado, de la raíz que está en el alma envío humor a la esperanza, y, de obstinado, con nuevas ramas a esperar porfío.