- CLXIV - ¡Temor desventurado y trabajoso, trabajoso temor desventurado! quien supiese mostrar de ti un traslado bien se podría llamar pintor famoso; quien tu desasosiego sospechoso, tu recelar, tus bascas, tu cuidado, con palabras pintase, habría pintado lo que es, aunque a pensar, dificultoso. Eres sin proporción incomparable, eres mal que se siente y no se entiende, sueño que el alma aduerme y la desvela; eres fuego infernal, intolerable, hielo que de un rabioso ardor enciende, ardor que de un mortal hielo nos hiela.