- XVIII - La nueva luz en el nacer del día al mísero Vandalio, que guiaba sus ovejuelas, por su mal mostraba cosa que su dolor mayor hacía. Una avecilla que caído había en la encubierta liga, vio que estaba, y mientras por soltarse trabajaba, más la enredaba el visco y la prendía. Mirando el mal ajeno estaba atento, y pensando hallar en él consuelo, duro ejemplo le trajo al pensamiento. «¡Mirad -dijo el pastor- que ha hecho el cielo por mostrar en dibujo aquel tormento que padece el que ha dado en un recelo!»