- XVI - El más alto y más dulce pensamiento del cuidado mayor, que más quería, un suspiro secreto en que escondía la hermosa ocasión de su tormento, todo cuanto favor, cuanto contento tuvo jamás, cuanto tener podría, Vandalio, pastor bético, ofrecía al Amor, muy lloroso y descontento. «Señor -dijo al fin- si el sacrificio miras cuál puede ser que mayor sea, si a la intención tú sabes bien mi historia, sólo te pido en premio del servicio, la salud de Amarílida: no vea el mundo así perder su mayor gloria.»