- CLXIII - Por los ojos amor entra y derrama en el alma un ardor que la enflaquece; el ansia de gozar, fuego parece; templada obstinación su fuerza trama. De un hijo que amor tiene, el cual se llama deseo, la esperanza nace y crece; mas contra el hijo y nieta el hado ofrece un bastardo temor que los desama. El fin que amor pretende es ser amado; temor, que a ningún bien del padre alcanza, viene contra los dos acompañado de enojos, de sospechas, de mudanza, desdén, ingratitud, celos, cuidado, armado de mortal desconfianza.