- CXC - No me engañaréis más, vana esperanza, mi desengaño ya cerró la puerta, y esa falsa salud que os trae cubierta, con el sueño se ira, como es su usanza. Solía desear una mudanza, hacer muy gran caudal de cosa incierta, y agora el desear no se concierta con mudar, que consiste en confianza. Ya sé, falsa, quién sois; quitaos el velo; no me engañarán más vuestras blanduras; vivir podéis de hoy más con otro dueño. ¡Ay dura ley de Amor! Permite el cielo que el cabo de tan grandes desventuras sea mostrarme el bien durmiendo, en sueño.