- I - Al Rey Nuestro Señor Ya se acerca, Señor, o ya es llegada la edad gloriosa en que promete el cielo un grey y un pastor solo en el suelo por suerte a vuestros tiempos reservada; ya tan alto principio, en tal jornada, os muestra el fin de vuestro santo celo y anuncia al mundo, para más consuelo, un Monarca, un Imperio y una Espada; ya el orbe de la tierra siente en parte y espera en toda vuestra monarquía, conquistada por vos en justa guerra, que, a quien ha dado Cristo su estandarte, dará el segundo más dichoso día en que, vencido el mar, venza la tierra.