- LXXXIII - Temblando está la vida a cada punto de una ventura que ofrecido se ha; yo sé cuál vuelve y sé cómo se va el bien cuando ya llega a estar muy junto. Cierro mis ojos, callo y no pregunto, esperando Fortuna qué hará. Harto mal es tener por cierto ya que todo el bien o mal ha de ser junto. Gran miedo es este y grande la esperanza; no está el alma dispuesta a tanto estreno; mucho cuesta vencer en tal pelea. Los que son de mi parte también temo, que el socorro que viene sin templanza los suyos mata, al tiempo que pelea.