- LXXIV - Paso mi vida lo mejor que puedo; en esto podéis ver cómo la paso: de un triste pensamiento en otro paso, mortal prisa me doy para estar quedo. Sobre el punto de mis congojas ruedo, y si en huir me pruebo a dar un paso huyo de puro miedo tan a paso que, de donde me parto, allí me quedo. Quedo allí, triste, tan escarmentado que me aflijo, me muero, y me acobardo, y de medroso acometo al cuidado. Piensan quizás que estoy desesperado viendo que del morir tan mal me guardo: pues sepan que lo hago de cuidado.