- II - Un tiempo yo pensé y tuve por cierto que otro dolor hallar no se podría que igualase al morir y a su porfía, y veo que anduve errado y sin concierto. Por lo que digo, una vez más ser muerto estimo que morir tantas al día cuantas se ofrece ver sin alegría vuestro gesto de amor, seguro puerto. Si con desdén mi voluntad tan firme tratáis, es un dolor tan recio y extraño que juzgo por menor el de la muerte; mirad si, con verdad, caso tan fuerte afirmar puedo que no hay mal tamaño pues tales tragos paso sin morirme.