- LVII - Este fuego que ahora yo en mí siento, es puro y simple y puesto allá en su esfera; y cuando acá desciende su hoguera, es porque tal materia le presento, que en su calor revivo y me caliento, templando todo el aire en tal manera, que, doquiera que estoy, es primavera, con flores y con fruto en un momento. Su luz, alrededor do estoy presente, alumbra en un instante cuanto veo, mudándolo en color claro y luciente. Si este tal fuego hurtara Prometeo, cuando quiso alegrar la mortal gente, tuviera gran disculpa su deseo.