- LXXXI - Va el corazón camino de aquel centro do sus trabajos descansar solían, y do agora también descansarían si no me diera amor tan bravo encuentro. A cada paso en más peligros entro; un no sé qué mis sentimientos crían; tras éste van, y mueren, y porfían los deseos, que me echan más adentro. Yo tengo de ir de grado a do me llevan por no esperar me lleven arrastrando; no miedo ya al daño, sino al ultraje. Crudezas mil agravios en mí prueban; hácelo, que ha subido a tener mando un dolor que es de muy ruin linaje.