- LXXVI - ¿Qué estrella fue por dónde yo caí en el mundo con tanta pesadumbre? ¿Cuál madre ya de vida dio lumbre? ¿Por qué me echo tan huérfano y así? ¿Quién primero holgó, cuando nací? ¿Cuál dolor me subió tan en su cumbre que no hallé remedio en la costumbre, y hoy siento más lo que ayer más sentí? ¿Por qué no morí en vientre o en naciendo? ¿Por qué me tomó nadie en sus rodillas, criándome entre vivos, no viviendo? Forzado es ya que vaya descubriendo, entre mis enemigos, mis mancillas y unos lloren y estén otros riendo.