- XIX - El fuerte mal que sufro de esta ausencia, gastando va mi triste sentimiento; por otra parte, alivia el pensamiento sólo ver que es posible la presencia. Anda en esto tan cruda resistencia, que de dolor el corazón no siento; alguna vez despiértome al tormento, y que veré mi bien doy por sentencia. Revuelve y dice la desconfianza que es trabajo, peligro y aun locura, pasar con tan dudosa confianza. Respondo yo: de ver tanta hermosura no se sufre tener tanta esperanza; bastarme debe sola el aventura.