- LXXIX - Nueva prisión hubiera de matarme, según hallé peligro al entrar de ella. Pero cesó la parte la querella, y alcance, por juicio, de librarme. Andan ahora por tornar a echarme al yugo antiguo, que en mis huesos sella; que para allá me arrebató mi estrella y allá me tiene sin dejar holgarme. Confesaré, si dicen que he mudado, que mudo el accidente, algún pedazo, no a la raíz del mal acostumbrado. Un mudar fue de un corazón cansado, como es mudar en el izquierdo brazo el peso del derecho atormentado.