- LIX - Aunque en furiosas ondas se resuelva el mar, y conmovida en sus cimientos gima la tierra, y los contrarios vientos talen la cumbre de robusta selva; aunque la ciega confusión envuelva en discordia mortal los elementos, y con nuevas señales y portentos la máquina estrellada se disuelva. No desfallece, ni se ve oprimido del varón justo el ánimo constante que su mal como ajeno considera; y en la mayor adversidad sufrido la airada suerte con igual semblante mira seguro, y alentado espera.