- XVIII - De Alejandro al trasunto, muda historia que animó en bronce artificiosa mano, dos fijó sus columnas el tebano, César mira, envidioso de su gloria. Viendo que en corta edad larga victoria ganó del orbe el macedón ufano, de sus años lamenta el curso vano, que aún no ha dado principio a su memoria. «Tú, ilustre joven, dice, sólo viste glorioso fin de tu alto pensamiento; tú al mundo grande, a ti pequeño el mundo. ¿Quién a la excelsa cumbre que subiste podrá llegar? Ni ¿cuál osado intento presume ser a tu valor segundo?».