- XIX - De la fenisa reina importunado el teucro huésped, le contaba el duro Estrago, que abrasó el troyano muro, y echó por tierra el Ilion sagrado. Contaba la traición y no esperado engaño de Sinón falso y perjuro, el derramado fuego, el humo oscuro, y Anquises en su hombres reservado. Contó la tempestad que, embravecida, causó a sus naves lamentable daño, y de Juno el rigor no satisfecho. Y mientras Dido escucha enternecida las griegas armas y el incendio extraño, otro nuevo y mayor le abrasa el pecho.