- LII - El jabalí de Arcadia, el león Nemeo, el toro a los cien pueblos pavoroso, cayeron a mis pies, y victorioso de la hidra me vio el lago Lerneo. El can de tres gargantas y Tifeo, fieras guardas del claustro tenebroso, no burlaron mi intento generoso ni le valió caer al fuerte Anteo. Ejemplos de mi ilustre vencimiento son Aceloo, Busiris y Diodemes, y el rey a quien huir Hesperia mira. Mas ¿por qué ufano mis historias cuento cautivo en tu prisión? ¡Cuánto más puedes si me rendiste, oh bella Deyamira!