A Fabio contra Aníbal Africano Mientras quede Cartago las banderas triunfar intentan del valor romano, y espera victorioso el africano pisar del vago Tiber las riberas; tú, grande dictador, entre las fieras trompas, con lento pie y segura mano, sin sangre alguna derribaste el vano orgullo de las armas extranjeras. No te venció de la opinión contraria el opuesto rumor a tu alabanza: que fácilmente lo desprecia el sabio. ¡Oh prudente esperar, oh voluntaria constancia, por quien Roma ver alcanza a Aníbal roto y vencedor a Fabio!