- LV - Mira con cuanta priesa se desvía de nosotros el sol, al mar vecino y aprovecha, Fernando, en tu camino la luz pequeña de este breve día. Antes que en tenebrosa noche fría pierdas la senda, y de buscalla el tino, y aventurado en manos del destino vages errando por incierta vía. Hágante ajenos casos enseñado y el miserable fin de tantos pueda con fuerte ejemplo apercibir tu olvido. Larga jornada, plazo limitado tienes, veloz el tiempo corre; y queda sólo el dolor de haberlo mal perdido.