- VIII - Del gran Pompeyo el enemigo fuerte llega en oscura noche al pobre trecho, do Amicas con seguro y libre pecho ni teme daño, ni recela muerte. Ya que llamar segunda vez advierte, rogando deja el mal compuesto lecho; y en frágil barca el peligroso estrecho corta, présago de siniestra suerte. Brama furioso el mar sintiendo el peso que sostiene; y al tímido piloto César anima y dice: «Rema, amigo, y olvida el miedo de infeliz suceso; aunque más se contrasten Euro y Noto la fortuna de César va contigo».