- XXXVII - Sube gimiendo con mortal fatiga el grave peso que en sus hombros lleva Sisifo al alto monte, y cuando prueba pisar la cumbre, a mayor mal se obliga. Cae el fiero peñasco, y la enemiga suerte cruel su duro afán renueva; vuelve otra vez a la difícil prueba, sin que de su trabajo el fin consiga. No iguala aquélla a la desdicha mía; pues algún tiempo alivia en su tormento los hombros, a tal carga desiguales. Sufro peso mayor con tal porfía, que un punto no perdona al pensamiento la importuna memoria de mis males.