A la coronación de Nuestra Señora Sois nueva esfera, ¡oh, Virgen!, que la mente descubre eterna y su saber pregona, con sol y luna, cuya luz blasona de las que habitan el confín de Oriente; y el Artífice labra omnipotente de estrellas doce espléndida corona, cual doce signos de luciente zona, que el cielo os ciñan de la sacra frente. Sois orbe, cuya bella compostura nunca nocivas apariencias hace, ni con lo adverso lo feliz alterna; y al que debajo de sus astros nace en la virtud, le anuncia y asegura siempre felicidad y gloria eterna.