En el túmulo que fabricó Sevilla a la reina Doña Margarita Hoy, por Vandalia insigne y su cabeza, magnífico sepulcro al cuerpo santo de Margarita se dedica, en tanto que el alma goza de mayor alteza. No el rico adorno y la imperial grandeza mueva a curiosa admiración y espanto los ojos mismos: que a dolor y a llanto debe mover, y a funeral tristeza. Ya en cuanto espacio el universo estiende su grave faz, todo placer destierra la Muerte, ufana de tan noble palma. Ella se alegre; alégrese la tierra, que las cenizas envolver pretende; y el cielo puro, que atesora el alma.