Condena al fabricar soberbios palacios ¡Ay, de cuán poco sirve al arrogante el edificio que, soberbio empina sobre pilastras de Tenaro, y fina de mármol piedra, y color cambiante! Pues cuanto más del suelo se levante máquina excelsa, al cielo convecina, tanto más cerca atiende a su ruina, tanto más cerca al rayo del Tonante. Consumirá en los jaspes su tesoro; y consumidos de la propia suerte ellos serán, en términos ligero. Y, por ventura, entre alabastros y oro del alto capitel, verá su muerte, pobre y desnudo, el sucesor primero.