- CXVIII - Tú que con mancha ilustre en clara espada, campeón de Cristo y de la patria fuiste, cuando en bárbara sangre la teñiste, de gente al rey y al cielo rebelada; y de impulsos celantes tu fe armada glorioso a Marte adverso te opusiste, tal que en ambas fortunas conseguiste próspera adversidad, gloria envidiada. Cual con la espada, logra con la pluma trofeos, y el aplauso de tu gloria dé la virtud corona, el cielo palmas. Sumo el honor, y la fatiga suma en la segunda y no menor victoria el cielo sólo premie triunfo de almas.