- CXCVII - A lo firme e incontrastable de la fe A cerúleos caracteres entrega tus prodigios el mar nunca borrados, antes de sus impulsos agitados su volubilidad común les niega. Bajel de Dios no teme, aunque navega los senos de Neptuno reservados; cedan, pues, ya los vientos conspirados a clara luz de fe noche más ciega. Sabrá tomar en las borrascas puerto el que lleva por norte ardiente celo, en su fe, su esperanza, y Dios por guía verá desde la tierra el cielo abierto, o a la tierra hará bajar el cielo: tanto consigue quien en Dios confía.