- XLIII - Amor rige su imperio sin espada, con arte de admirable providencia, tal que aparente suele una violencia ser razón con misterios paliada. Sus armas son belleza declarada, y su alimento la correspondencia; cultiva con el trato su existencia en dulces lazos, dulce unión atada. Ufano de las almas cautiverio, que en recíprocos medios y cadenas de voluntades dos sabe hacer una; luz, remedio, milagro es, y misterio de aprehensión que glorifica penas, exenta de las leyes de fortuna.