- CLXXIX - Podré ya voluntario desterrado en esta felicísima ribera, si no aplausos de amor, lograr quisiera ocio sin culpa, sueño sin cuidado. Quizá será desdén solicitado el conortado olvido que me espera, y con alas de aviso y no de cera, seguro volaré, si no envidiado. Mares contrarios, mis contrarios vientos poco afligen la antena que varada se niega ya a las ondas inconstantes. Den luz a quejas ciegos escarmientos; deje la razón muda de avisada este golfo a mejores navegantes.