- CLVI - Vuelvo a probar segunda vez, Fortuna, efectos de tus iras, agraviados con tristes experiencias, observados los varios movimientos de la luna. Despediré esperanzas una a una, si ellas mal, sus avisos bien logrados, cuando entre engaños ya desengañados, ambicioso anhelar no me importuna. Son, para mí, razón las sinrazones; en mudo sufrimiento a veces leo noticias que di al tiempo de mi daño. Callaré quejas, beberé pasiones, para que vez segunda mi deseo no pise en el umbral del desengaño.