- CXCV - Al mismo Digno construye a tu memoria nido, no pompa vana, en vano mausoleo, al cielo, si católico trofeo, a mortales trabajos ofrecido. En dos eternidades ya esculpido a soberana luz tu nombre veo, y en cerúleo papel impreso aun leo tu incesable anhelar nunca perdido. De sudar deje ya fecundo aroma el que en remoto y no apartado clima tu fatigar compadeció piadoso. Claro, pues, vencedor mil palmas toma, hoy que el sagrado cónclave te estima más que digno del triunfo glorioso.