- XVIII - Cuando por ciegos pasos ha llegado a costosa experiencia el sufrimiento, y de perdidas quejas tengo el viento no menos condolido que cansado; cuando apenas los yerros he colgado en el sagrario del conocimiento, con mayor fe, y con menos escarmiento vuelvo a servir contento y mal pagado. Nuevo efecto de amor: no hay desatino que no siga la parte del objeto donde especie de bien cause su engaño. Sólo el poder violento del destino mi voluntad entrega a tal sujeto, que conociendo el yerro sigo el daño.