- CXLIX - A una academia que se hizo en casa de Antonio de Vega, confeso A mi noticia el gran concilio llega y que el Jordán trasladan a Italía; cuidado, Apolo, que la gente impía teme a las llamas y a la luz se ciega. Académico Antonio sea de Vega en vuestra judaizante compañía, y no ya vega del Ave María, sino de torpe tribu que la niega. De tal Mecenas, pues, de congregada judaica plebe, ya Toledo espera nuevas llamas y Cristo otra lanzada. Mucha luz me promete y poca cera gente que por confesa confesada por luminarias nos dará su hoguera.