- CLXXVI - A un sueño ¡Aguarda, sombra inquietadora, espera! Si de causa cruel naces cobarde, cuando mi queja tu rigor aguarde será tu asombro la merced postrera. Apareces piadosa y huyes fiera, de tus efectos conocido alarde, que aún sombra falta que del mal me guarde, o bien fingido, porque amando muera. Lisonjero traidor, tirano dueño, su gusto obliga, su inclemencia asombra, a leve prueba, cauteloso engaña. ¡Sueño enemigo, si mis glorias sueño, con la luz que me animas me acompaña, que en mis tormentos el alivio es sombra!