- CVI - Estas ruedas de amor que no suspenden varios tormentos que causando ignoras, si un tiempo indican con la mano y horas, horas fatales de tu mano penden. De cuya voluntad no se defienden las penas que renuevas y mejoras, atenta sólo al tiempo que empeoras a los que, más rendidos, más te ofenden. Tú, inexorable parca de las vidas, con vulnífico fin los hilos corta que están en lo profundo de tus ruedas, y con piadosas manos homicidas las vidas y tormento junto acorta, si con último mal vengada quedas.