- IX - Por extraños caminos he venido a pesares más ásperos y extraños; hallando en los engaños desengaños, sólo con escarmientos he aprendido. Alumbró la razón a mi sentido en una ceguedad de tantos años; daños fueron locura de los daños que por más incurables he tenido. De aquella hermosura desusada sólo su condición pudo librarme, que la razón por sí, ¿cuánto bastara? y así la mía, de tantas ayudada, a partir y a morir pudo obligarme, que menos que morir no me apartara.