-LXXIX - De este eclipsado velo en tomo oscuro, en sordas sombras de tristeza envuelto, lo que fue corruptible está resuelto y lo puro a buscado a lo más puro. Donde pisando el cristalino muro, de mortal peso ufanamente suelto, a la causa primera sólo vuelto, sumo y eterno bien goza seguro. ¡Oh espíritu feliz que, cuando imperios mortales deja, alcanza eterno asiento ante el fin verdadero de los fines! A donde aprende en parte los misterios con intérprete voz, con dulce acento de incesable cantar de serafines.