- LXXV - De aquella pura imagen prometida, que en la mente inmortal se fue formando van especies confusas consagrando en comprensión a luz tan excesiva. Mas la pasión de amor, fuerza es querida, su deleitable idea alimentando con imposible bien, acreditando ansias forzosas en que muerto viva. En la forma, la acción, halla razones la voluntad que a la razón sujeta, porque nace invencible apasionada. Y entre la confusión de estas acciones sigue la fe la parte más perfecta y menos de los fines aprobada.