- CVII - Este divino objeto en forma humana que menosprecia altar y estrellas pisa, mata en un punto y nos parece aprisa, tanto el que muere a tales manos gana. Poderosa razón la ley tirana, que primero da muerte y luego avisa, teniendo en el enojo y en la risa aire supremo y fuerza soberana. ¿Cuándo alma exenta a rayos de sus ojos no percibió del poderoso ciego a luz más pura efectos alumbrados? Nueva ambición de apetecido fuego, a donde por su causa los enojos, como si no matasen presurados.