- CXXVII - Pulse en dulce quietud canoro leño, si no escuchado plectro, plectro blando, hoy que rústicos himnos emulando de fatigas de amor me desempeño. Ya que de mis acciones no soy dueño de avisos en los sauces coronando en clima aunque infeliz viva logrando sin culpa el ocio y sin cuidado el sueño. Recoja, no ya lágrimas Henares, voces sí, de una voz que al tiempo pudo violar su ley con bien sentido canto. Fiaré a la corteza mis pesares, de la que ninfa un tiempo, hoy tronco rudo tanto dio que sentir y calló tanto.