- XCIV - Floreciente esplendor en quien contemplo cuanto tú mismo a tus virtudes debes, cuanto con sacra voz las almas mueves, y más que con la voz con el ejemplo. Luz cuya infusa luz muestra en el templo eternos fines con avisos breves, cielo con quien alientas, si no atreves, una esperanza en quien mil ansias templo. Los venerables bien vividos años logra feliz, tus canas sean espejo a luz de verdaderos desengaños. Nunca mozo veremos al que viejo en las virtudes desvanece engaños del mundo, con su aviso y su consejo.