- CXCVI - Al mismo Con religiosos votos inculcado, mares tanto, del más fecundo, vino fortunado bajel, de austro divino con benignos impulsos agitado. ¡Oh mar ya del olvido reservado! ¡Oh argonauta del cielo peregrino! De empírea Colcos alto vellocino a eternas hoy fatigas puerto ha dado. Amaine, pues, inquiridor navío de los senos de Dios, pliegue en su orilla velas de fe a quien Tetis obedece, en cuya protección no en vano fío ver lograr tanta náufraga barquilla puertos que busca, votos que te ofrece.