- XIV - Vencido ya de tanta indiferencia de pesares, señora, en esta tierra, para escribir los que mi alma encierra, sin tenerla de vos tomé licencia; Francia me recibió con pestilencia; como madrastra, España me destierra; en Flandes vi lo que llamamos guerra, pareciome menor que la de ausencia. Este de mi cambio fue el progreso, y aún peor lo esperé de mi partida; lo demás os dirán lágrimas tristes. El caso acreditó cualquier exceso, y Amor me obliga a que siquiera os pida que no olvidéis la muerte que me distes.