- LXIX - Son celos un temor apasionado, que a la razón ninguna fuerza deja, y amigo peligroso que aconseja y no consiente ser aconsejado. Sueño a los más despiertos más pesado, sobresalto que culpas apareja, que una locura, en presumida queja, tiene al entendimiento siempre atado. Manda y gobierna cuanto no aprovecha, y así la presunción acreditada teme, condena y da dolor con ira; y tiene en sobresalto a la sospecha, sin fuerza a la verdad como asombrada, y por ley absoluta a la mentira.