- CLXXI - Después de mucho viento y mar cortado, dio un piloto su nave a dulce puerto, por lograr cielo amigo y tiempo abierto, sobre arenas pacíficas varado. Adonde siete lunas al cuidado se anegó de mar bravo y aire incierto, debiendo a las envidias lo experto, debiendo a los peligros lo avisado. Hoy vuelve a navegar con nuevo engaño, expuesto a las injurias de los vientos, observando a planetas los semblantes. Conozca, pues, el tiempo, sienta el daño su ruina, trofeo de elementos será, cuanto escarmiento a navegantes.