- II - ¿A quién? El que busca de amor y de aventura ejemplos dignos de inmortal memoria mire la dulce y verdadera historia que del tiempo y olvido está segura. Verá también al vivo la pintura de aquella memorable y gran victoria que dio a Cortés y a España tanta gloria, y al mejicano, muerte y sepultura. Hallará en don Antonio, juntamente, un Marte con la espada, y con la pluma un nuevo Apolo, digno de renombre. ¡Honor y lustre de la edad presente: de envidia de tu fama se consuma el que no te tuviere por más que hombre!