- XLIV - Ausencia de dos almas es distancia, y debe ser distancia, mas no ausencia, cuando amor en ideas de presencia, de inseparable unión forma constancia. De afectos puros lícita jactancia mental, opuesta a material violencia, para que con su aliento la paciencia sea corona la fe de tolerancia. Los ojos que del ínfimo elemento originaron su común defecto lloren ciegos y ríndanse mortales. La parte superior del pensamiento, en complicados nudos con su objeto, logre prendas de fines inmortales.