- CL - A vanas esperanzas de la Corte Cánsame Medinilla a la jineta y púdreme el de Hijar a la brida acábame Don Zarate la vida porque sigue de Tello la vil seta. Franqueza me ha rogado que le meta en un soneto, puesto que es sabido su necia gravedad, toda nacida de no acordarse de que fue soleta. Don Rodrigo de Tapia el tontivano no acaba de saber, vaga ignorancia, cuál sea en su coche la derecha mano. El es un caballero de importancia y tiene cierta gracia que en verano despide del sobaco gran fragancia.